Competencias
08 de Agosto del 2017

Una experiencia Competitiva

Por Daniel Sidders

Un poco de lo que fue nuestra primera experiencia compitiendo en Salsa. ¡Contada por Dani Sidders!

El grupo arrancó en Abril del 2015 con un total de 9 integrantes apasionados por la salsa. Con personalidades y estilos de baile muy diferentes entre sí, decidieron someterse a esta experiencia que les fue propuesta por el director de la escuela, la cual todos aprovecharían para mejorar su técnica y precisión a la hora del baile. Durante todo el año, dos veces por semana, los chicos estuvieron entrenando para participar en una de las competencias de bailes latinos más importantes a nivel mundial, el World Latin Dance Cup, agregando un tercer ensayo unos meses antes de competir.
Le preguntamos a uno de los integrantes del grupo (Pablo Duarte) cuál era la razón por la que quiso entrar al grupo, y así respondió: “La propuesta me resultó muy interesante, ya que este espacio pretendió hacer especial hincapié en la parte técnica y en el compromiso que se requiere en vistas de un objetivo claro. Y además, me ayudaría a limpiar ciertos “vicios” que se adquieren al bailar”.
Es difícil tener una estabilidad en la cantidad de miembros en un grupo de competencia ya que la exigencia que este implica es mayor a la de una coreo para una muestra. Alrededor de 12 personas pasaron por el grupo, de las cuales 8 formaron parte de la coreo destinada al certamen, más un hombre que sería el respaldo en caso de alguna lesión.

Para conocer un poco más de lo que vivió el grupo durante el año, una de sus integrantes (Florencia Aller) nos contó su experiencia. Esto es lo que dijo: “Fue una experiencia increíble! estoy muy feliz de haberlo realizado. Si bien hubo días en los que salía de Quimbao pensando que no me salía nada, a la larga fue todo parte del crecimiento. Mi objetivo era mejorar, esto no se trato de la competencia sino del proceso. El primer día fue una incertidumbre terrible. Conocía a solo 2 de los integrantes. Nos mirábamos entre todos pensando “las cosas por las que vamos a pasar este año” y así fue… un gran año”.
Luego de tanto esfuerzo, llega el momento de mandar a hacer los vestuarios, etapa polémica dentro de cualquier grupo de baile. Comprar la tela, llamar a una modista, tomar las medidas, armar un diseño de lo que se usará, todos estos pasos requieren de una gran organización. Semanas después, llegaron los vestuarios color naranja flúor… pero les faltaba un detalle, la pedrería. Horas y horas invertidas en pegar más de 1000 piedras. Algunos de los integrantes pasaron una noche entera con el pegamento en los dedos y las piedras dispersadas en una mesa tratando de que su vestuario quede acorde al diseño pactado.

Y por fin llegó el tan esperado día, el día en que todo el esfuerzo que se hizo durante el año se demostraría en el escenario frente a un público expectante. Había 6 grupos, de los cuales 2 eran los candidatos definitivos al primer y segundo lugar debido a su alto nivel en baile. “NERVIOS. Muchos nervios. Pero fueron nervios lindos” afirmó Pablo cuando le preguntamos qué sintió ese día, “Habíamos trabajado muchísimo, y aunque sabíamos, que aún nos faltaba mucho trabajo por delante, estábamos listos para dar nuestro mejor esfuerzo”.
El Grupo Quimbao (nombre oficial del grupo) salió en 4to lugar, superando ampliamente las expectativas de sus integrantes, dejándolos con ganas de más. Así, este año, el grupo vuelve en febrero con su entrenamiento, tres días a la semana, para seguir aprendiendo y avanzando, y de esta forma, llegar con mayor nivel al World Latin de este año.